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¿Es posible seguir siendo amigos después de romper el noviazgo?

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Todos los noviazgos se terminan, antes o después. Descubre en qué circunstancias es posible mantener una amistad al terminar una relación amorosa

¡Que todos los noviazgos se acaben! Calma, calma

Llegas a este texto  todo nervioso y te das de cara con una frase de esas, del tipo “golpe en el estómago”. ¡Calma, calma!

Algunas personas tienen una visión del final del noviazgo muy pesimista, como si fuera algo terrible, de encerrarse en la habitación y llanto y rechinar de dientes. Pero en realidad, todos los noviazgos tienen que terminar, sea porque hay boda, sea porque no era la persona a la que quieres entregarte para el resto de tu vida.

El noviazgo tiene un ciclo, tiene fases, y el hecho de que se acabe cristalizará la forma en que esa primera atracción, esa pasión habrá llevado a los enamorados. Un final de noviazgo es algo que implica mucha seguridad en uno mismo, seguridad de lo que uno espera en una relación y de la vida que pretende vivir al lado de alguien.

Terminar un noviazgo no es una de las tareas más fáciles en la vida de la pareja, ¡requiere mucha decisión! Y de+cisión es dar una escisión, dar un corte a algo. Y requiere mucha madurez.

La primera forma de terminar un noviazgo es transformarlo en un compromiso. Pero ¿cuando sabrás que es la hora de hacerlo? ¿Cuando dar un paso tan comprometedor?

Tal vez, el primer consejo es cuando sabes que algunas cosas en la relación (e incluso en la persona amada) no cambiarán, pero, aún así, encuentras dentro de ti una fuerza para soportarlo, aguantar y vivir con el otro, pues el amor es más fuerte que todo eso y te hace comprometerte de forma consciente y sin ilusiones.

Ya seguiremos con otros consejos para un futuro post, pues se trata de hablar de si es posible una amistad al terminar el noviazgo, y corremos el riesgo de no llegar nunca a la cuestión.

¿Sí o no?

¿Es posible la amistad después de terminarse una relación? ¡Sí y no!

Estamos hablando de personas, que no son ecuaciones matemáticas, ni contienen fórmulas que nos den resultados exactos, o sí o no.

Hay muchas relaciones de noviazgo en la que los novios se dan cuenta de que el sentimiento de uno hacia el otro no logra abarcar una exigencia de vida a dos, pero este sentimiento sí consigue estructurar una relación de amistad. Este noviazgo, seguramente, terminará en una relación mutua de respeto, en la que ambos se valoran uno al otro como personas, cultivando la ternura de uno hacia el otro.

Noviazgos así nos enriquecen en cuanto personas humanas que somos. El hecho de que el otro no sea la persona con la que querríamos pasar nuestros días futuros no le transforma en el monstruo del lago Ness. Podemos, al empezar un noviazgo, estar seguros de que haya o no amor verdadero, el respeto, la complicidad, la verdad y la sinceridad son ingredientes necesarios en cualquier relación.

Si eso se da, aunque no termine en una fase de compromiso, esos ingredientes pueden estar presentes en una nueva fase de convivencia pacífica y respeto mutuo.

Cuando el noviazgo termina, ¿con él se acaba la amistad?

Entiendo que el amor tiene varias formas de concretarse, y tal vez haya personas a las que tengamos que amar a distancia. Por respeto a uno mismo y al otro, tal vez la relación que se terminó necesite de un tiempo, una distancia para ser reelaborada. El perdón tiene que ser inaugurado, para que así pueda darse una nueva existencia en esos corazones que un día se apasionaron. Y aunque no acaben siendo amigos, el respeto y la verdad pueden marcar esa nueva forma de relacionarse.

¿Has vivido una experiencia de terminar el noviazgo y de continuar la amistad? ¿Cómo fue esa experiencia? ¡Comparte con nosotros!

(Adriano Gonçalves, via Canção Nova)

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