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5 propuestas para que tus niños aprendan a ser ordenados

AleksandarNakic | iStock
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¿Las habitaciones de tus hijos están fuera de control? Buena noticia para ellos: ordenar es divertido

 

¿La habitación de los niños es un absoluto desorden descontrolado? Becky Barnfather comparte con nosotros los consejos de su blog sobre lo divertido de ordenar para ayudarte a gobernar sobre el caos de los niños

Durante esta semana presentaremos diariamente un tema o consejo relacionado con la organización, para que puedas comenzar el 2017 con un hogar más aseado que libere espacio para cosas más importantes.

Todavía hay muchos peques de vacaciones y, aunque eso signifique con algo de suerte que hay más tiempo para la diversión familiar, ya sea con la nieve, con juegos de mesa o con películas pegaditos a la estufa, también significa que pasan más tiempo en el hogar desordenándolo todo.

La mayoría aprendimos a ser limpios y ordenados cuando ya éramos más mayores y, la verdad, es raro encontrar un chiquillo o una chiquilla que lo tenga todo impoluto sin que le haga falta algún acicate, aunque hay de todo, claro está. Becky Barnfather, organizadora profesional y autora del blog Organizing Made Fun, es madre de dos hijos, de 10 y 15 años. En su blog incluye montones de publicaciones sobre cómo ayudar a los hijos a ser más organizados… y a mantener ese orden.

Hemos extraído algunos de los mejores consejos de Becky para ayudar a vuestros hijos a aprovechar su tiempo libre navideño para, entre celebraciones familiares y relajaciones, inculcarles algunos magníficos hábitos vitales.

  1. Libera espacio 

De forma periódica, y en especial alrededor de los cumpleaños, Becky sugiere hacer una buena purga con los niños. Después de todo, gran parte de su filosofía se basa en que cuando algo entra en la casa, hay otra cosa que tiene que salir. Por tanto, todos los años, el día antes de los cumpleaños, dedica un buen rato con sus hijos a revisar sus habitaciones y hacer purga de las cosas innecesarias o indeseadas. Por supuesto, es una actividad que hay que abordar con un espíritu de gratitud y generosidad. Nuestras cosas “indeseadas” pueden traer una gran felicidad a otras personas que tienen mucho menos.

  1. Empieza pequeño

Todos los padres saben que, de alguna forma, hasta los niños más pequeños acumulan muchos trastos. En vez de adentrarte de lleno en el cuarto de tu bebé o en la mazmorra tenebrosa de tu adolescente y arramplar con todo de un tirón, Becky propone que empieces pequeño, con calma, dividiendo el desorden en proyectos más pequeños y fáciles de abarcar. No digas a tus hijos simplemente: “¡Ordenad vuestro cuarto!”; mejor empezad, por ejemplo, con una estantería o con la leonera de debajo de la cama, y continuad a partir de ahí.

  1. Que lo hagan ellos mismos, ¡nada de rescates!

No hay mucho más que explicar aquí, pero lo cierto es que es difícil de cumplir. Es especialmente difícil con los niños que son más propensos al desastre y al barullo, porque nos vemos tentados de intervenir para ayudarles y limpiarlo todo nosotros, que lo hacemos más rápido y mejor, pero lo fundamental es que ellos aprendan a hacerlo. Acepta las imperfecciones al principio y ten en cuenta que todo progreso, por pequeño que sea, sigue siendo un progreso. Por supuesto, sería mucho más sencillo tirar de un plumazo a la basura todos esos juguetitos que vienen de regalo con la comida rápida, pero parte del proceso consiste en enseñar a tus hijos el placer de deshacerse ellos mismos del exceso de cachivaches.

Pues la cosa es que a mi hija le encantan las casas pequeñitas. Algún día quiere tener su propia casa diminuta. Así que me preguntó si podría tener una cama de altillo con un escritorio debajo. Respondí con un enfático NO, varias veces. Entonces me di cuenta de que su deseo era lo más parecido que podía tener a una casita propia, aunque dentro de su habitación. Así que negocié que si era capaz de mantener su habitación ordenada y limpia durante un año entero sin que yo tuviera que ponerme pesada para que lo hiciera, le regalaría su cama altillo en su decimotercer cumpleaños. ¡Nunca pensé que fuera a conseguirlo! ¡Deberíais ver todos los recordatorios que se escribía en notitas en su habitación!

  1. Utiliza un cuadro de tareas y sé consistente

Deberían establecerse unas expectativas claras y unas tareas muy específicas para los niños desde muy temprana edad. Becky también aboga por que los niños se ganen su tiempo con los aparatos electrónicos completando tareas adicionales. Es sencillo comenzar con rutinas de este tipo, pero es más complicado hacerlas perdurar, así que Becky recuerda a los padres que la consistencia tiene su recompensa. ¡Dentro de nada tus peques estarán cumpliendo con sus tareas y ordenando con gusto!

  1. Sé un buen ejemplo

La limpieza es sobre todo una virtud. Enseñar a los niños a ser ordenados y limpios tiene mucho que ver con servir de ejemplo a los pequeños, como con cualquier técnica o práctica de educación, como en la oración, el ayudar a los demás y el ser sincero. Los niños percibirán cuál es tu forma de llevar tu casa, tu familia y tu vida y aprenderán mucho más por imitación del ejemplo que con cualquier otro método. Así que, nada de excusas, ¡todo el mundo a ordenar ahora mismo!

Artículo publicado originalmente por Aleteia For Her

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