Iglesia

¿Cuando canonizan al Padre Pro?

Una de las figuras más veneradas por los católicos mexicanos a la espera de ser santo

¿Cuando canonizan al Padre Pro?

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El escritor mexicano Nemesio Rodríguez Lois, ha compartido, a través de la Red de Comunicadores Católicos, una reflexión que es una pregunta que se hacen miles, quizá millones de católicos mexicanos: el beato jesuita Miguel Agustín Pro Juárez, ¿no tiene ya los méritos para ser canonizado?

Apóstol infatigable

La vida, personalidad y martirio del “Padre Pro” –como se le conoce popularmente en México– han hecho de él “una de las figuras más veneradas por los católicos mexicanos”, escribe Rodríguez Lois.

“Muy pocos son quienes ignoren que este joven sacerdote, poseedor de un gran don de gentes así como de un envidiable sentido del humor y que viviera durante la persecución religiosa de los años veinte del siglo pasado, fue un auténtico héroe del Cristianismo”, escribe en su columna de la Red de Comunicadores Católicos.

Apóstol infatigable que se disfrazaba de mil modos diferentes para burlar a sus perseguidores y –de ese modo- poder celebrar Misas privadas, impartir sacramentos y realizar generosas obras de caridad, el Padre Pro era buscado por la gente del general Calles durante el tiempo de la persecución religiosa en México (1926-1929).

Acusación injusta

Al final lo consiguieron puesto que, sin que el Padre Pro tuviera culpa alguna, lo implicaron en un intento de homicidio en contra del general Obregón y –sin juicio previo y violando un amparo que ordenaba suspender la ejecución– el sacerdote jesuita fue fusilado junto con otros tres implicados, entre ellos su hermano Humberto, acusados de participar en una vastísima conspiración para oponerse y derrocar a las autoridades del país.

“Su entierro fue un acto apoteósico de canonización popular ya que, desde la casa paterna donde velaron su cuerpo hasta el Panteón de Dolores, marcharon más de veinte mil personas aclamando al mártir y entonando cánticos religiosos”, recuerda Rodríguez Lois.

La facción triunfante de la Revolución mexicana, básicamente anti católica, mantuvo el caso del Padre Pro bajo un velo de sombra, pero “el recuerdo del mártir vivía entre el pueblo humilde y prueba de ello eran las peticiones y ramos de flores que continuamente aparecían en su tumba”.

En las manos del Papa Francisco

Finalmente, San Juan Pablo II lo beatificó el 25 de septiembre de 1988 dejando en claro que había sido una acusación infundada y que su fusilamiento por las tropas del general Calles había sido por su condición de sacerdote, es decir, en odio a la fe.

“Desde entonces ha pasado más de un cuarto de siglo y el Padre Pro no ha logrado alcanzar esa categoría de santo que le permita ser venerado en todo el mundo”, dice Rodríguez Lois. No se ha podido comprobar un milagro pero, según el articulista, el Papa Francisco podría tomar la decisión de seguir el mismo procedimiento que con San Juan XXIII y con San Junípero Serra: probar como, desde un principio, el candidato a la canonización ha recibido un culto constante o sea que, según la “vox populi” sea considerado santo.

Cuando el Papa Francisco visitó México en 2016, recuerda Nemesio Rodríguez Lois, un grupo de importantes jesuitas de la provincia mexicana le entregó al Vicario de Cristo un expediente relacionado con el Padre Pro. “¿Qué tan importante es dicha documentación? ¿Estaremos a punto de contar con un nuevo santo?”

Finalmente, el articulista de larga trayectoria subraya que los restos del Padre Pro se conservan dentro de una urna de plata en la parroquia de la Sagrada Familia, en la Colonia Roma de la Ciudad de México. “Lugar al que, diariamente acuden muchos devotos tanto a darle gracias como a pedirle favores”.

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