EL Regreso de la saga Alien. Aciertos y desatinos de una serie histórica

El primer trailer de Alien Covenant nos devuelve a la actualidad un universo fílmico lleno de aristas y de vueltas atrás que solo intenta recuperar lo que un día la hizo grande

La publicación del primer traíler de Alien Covenant, de Ridley Scott nos recuerda que la vuelta a una de las sagas más famosas de la historia del cine está a la vuelta de la esquina. Y lo hace además con el padre de la criatura, el mismísimo Scott que en 1979 rodaría la ya clásica Alien. Sin embargo, desde entonces han pasado casi cuarenta años y a buen seguro, a una parte importante del público potencial actual les sonará a arqueología eso de Alien. Repasamos muy brevemente la saga para conocer cual han sido sus aciertos, sus errores y de paso comprender también cómo hemos llegado hasta aquí.

  1. Alien (Ridley Scott, 1979)

La idea de un alien que se alojaba en las entrañas de un hombre se le ocurrió al guionista Dan O´Bannon que sufría de la enfermedad de Crohn (un doloroso trastorno intestinal). El guion cayó en buenas manos y fue retocado por Walter Hill quien lo mejoró sensiblemente por mucho que le doliera a O´Bannon admitirlo. Alien se convirtió en una cinta de terror con casas encantadas en el espacio con una atmósfera lovercraftiana que lo convirtió de forma instantánea en un clásico. El habitual gusto por la estética de su director jugó aquí en su favor subrayando los decorados y los fondos del escenario sobre la inquietante figura del monstruo. Una obra maestra.

 

  1. Alien el regreso (James Cameron, 1986)

James Cameron, que por aquel entonces venía de un éxito del cine de bajo presupuesto como Terminator, se la jugó con todo el equipo. Convirtió un título esencialmente de terror como Alien en una cinta de acción y le salió bien. Cameron mantuvo buena parte de la esencia terrorífica de la película original pero multiplicó las criaturas y las sacó de la oscuridad para mostrarlas en todo su esplendor. Además Cameron cuidó mucho un guion con sus habituales parafernalias militaristas y sus tensiones políticas dotándolo de un realismo inesperado.

 

  1. Alien 3 (David Fincher, 1992)

Son bien sabidos los problemas de producción y sus continuos cambios de guion y director. Al final fue un joven llegado del videoclip quien se encargó de dirigir Alien 3 o por lo menos, de poner su nombre en el cartel porque hoy David Fincher reniega de esta cinta de principio a fin. Esta tercera entrega es un título curioso que pretendía volver a los orígenes terroríficos del primer Alien pero no le salió la jugada. La película fue un moderado fracaso aunque todo el mundo tenía claro que se habían estrellado porque no habían sabido combinar con acierto los ingredientes de los que partía la propuesta.

 

  1. Alien Resurrección (Jean-Pierre Jeunet, 1997)

Fue la advertencia definitiva de que las cosas se estaban haciendo mal. El director de Amelie dirigiendo una película de Alien no podía salir bien y en efecto, así fue. Una acrobacia argumental nos devolvía a la teniente Ripley cuando moría al final de Alien 3 con la promesa de que los xenomorfos (como se llaman los aliens) llegarían a pisar el planeta Tierra pero no, se quedaron por el camino. No es que la película tuviera una atmósfera enrarecida (que eso, todavía, puede ser bueno) es que tenía un mal guion que era muy difícil de enderezar.

 

  1. Alien Vs. Predator (Paul W. Anderson, 2004)

Siguiendo la lógica comercial que siempre ha seguido al cine si por separado no terminan de funcionar, únalos. Bajo una premeditada aureola de cine de bajo presupuesto y serio en su justa medida Alien Vs. Predator era una idiotez bastante inofensiva y moderadamente digestible. Eso sí, el título lapidaba cualquier posibilidad de volver a tomarse al monstruo del espacio exterior en serio. Tuvo una secuela, Alien Vs. Predator 2 (Colin Strause y Greg Strause, 2007).

 

  1. Prometheus (Ridley Scott, 2012)

Durante mucho tiempo se habló de que Ridley Scott iba a dirigir una nueva película de Alien por aquello devolverle la dignidad al bicho aunque lo tenía difícil. Durante la producción de Prometheus, Scott insistió en que el film aunque en el universo de Alien no era ninguna precuela ni nada de eso. Lo cierto es que al final la película fue un desaguisado de primera magnitud y el repentino cambio de título de Prometheus 2 a Alien Covenant demuestra que sus responsables decidieron que era mejor volver a los orígenes que volverse místico con un guion que no tenía ni pies ni cabeza.

 

A esto había que añadir un Prometheus 3 (o como quiera que se vaya a titular) y la esperada cinta de Neil Blomkamp (District 9) aún sin título que obviará Alien 3 y Alien Resurrección para erigirse como la verdadera secuela de Aliens el regreso de nuevo con Sigourney Weaver.

Este artículo tiene los tags: