Ciencia y medio ambiente

La Amazonia brasileña ha perdido 7 millones de hectáreas en 10 años

En los últimos dos años el ritmo de la deforestación es de 2.160 hectáreas por día

La Amazonia brasileña ha perdido 7 millones de hectáreas en 10 años

Oregon State University

La Amazonia sigue siendo la región del mundo más deforestada. Según datos del proyecto TerraClass, que monitorea el proceso, en los últimos dos años en áreas públicas de la selva, que pertenecen al Estado unitario y que no son usadas ni han quedado protegidas, la deforestación avanza a un ritmo de 2.160 hectáreas por día.

Apenas el 5,9 por ciento de los más de 762 mil km2 de área deforestada ha sido destinado a la agricultura y el 49,6 por ciento sirven para cultivar pasto para la ganadería. Muy poca la superficie urbanizada, el 0,8 por ciento de ese total.

Se estima que entre 2004 y 2014 se perdieron en Brasil unas 7 millones de hectáreas de esta importante selva, necesaria para la estabilidad del clima de todo el planeta. Es la mitad de toda la superficie amazónica deforestada, compartida además por Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Suriname y las Guyanas.

La situación ha sido analizada en el simposio Amazonia Sustentable, organizado por la Red Amazonia Sustentable, que reúne a científicos y representantes de la sociedad civil, realizado este miércoles en Belém, estado de Pará. Se estima que el 13,4 por ciento de la superficie deforestada ha sido abandonada o usada para pasturas.

El sindicato de productores rurales de Paragomina, estado de Pará, donde se ha logrado frenar la deforestación, señala la necesidad de reforzar las áreas protegidas, pues sigue siendo un buen negocio la tala ilegal de árboles sin un incremento de las sanciones. Por otra parte, se señala el escaso uso que se le da a los sectores deforestados tanto para la ganadería como para la agricultura.

Las organizaciones de la sociedad civil sostienen la necesidad de incrementar los controles legales para determinar un catastro de las propiedades y ampliar las áreas protegidas.

Muchos propietarios deforestan ampliando la superficie de su “fazenda”, sin que haya fiscalizaciones. El costo de deforestación es 25 veces inferior al precio de venta de esa tierra, lo que constituye un negocio lucrativo.

Artículo originalmente publicado por Ciudad Nueva

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