Sociedad

Brasil: La falta de recursos amenaza hasta al propio Cristo Redentor

Lanzan la campaña “Amigos de Cristo, amigos de fe” para mantener una imagen que se transformó en símbolo del país

Brasil: La falta de recursos amenaza hasta al propio Cristo Redentor

© Jean-Claude Gerez

Río de Janeiro es sinónimo de belleza natural y arquitectónica tanto por sus paisajes paradisíacos como su infraestructura. Pero también es sinónimo de Cristo Redentor, esa imagen que se eleva sobre el cerro Corcovado con las manos abiertas abrazando a la “Cidade maravilhosa”.

Pero Río de Janeiro también es sinónimo de contradicciones. Por un lado, un lugar paradisíaco, pero por otro, con crisis políticas, sociales -altos índices de pobreza y fuerte crecimiento del narcotráfico-  y económicas, aspecto que pone en jaque hasta la propia conservación del Cristo Redentor, que posee algunas grietas y filtraciones en su estructura.

Naciones Unidas declaró a Río de Janeiro como patrimonio paisajístico cultural de la Humanidad.  La región semiselvática de Tijuca, la Bahía de Guanabara y el monumento al Cristo Redentor son algunas de las bellezas por las que Río de Janeiro fue escogida como Ciudad Patrimonio Mundial de la UNESCO, la agencia de la ONU para la educación, la ciencia y la cultura, reproduce la Agencia ANSA.

El representante de la UNESCO en Brasil, Lucien Muñoz, expresó que la distinción también recayó sobre las magníficas playas de Copacabana y el antiguo Fuerte de Copacabana, en este caso por su valor histórico y arquitectónico.

“Río de Janeiro es la primera área urbana del mundo que fue reconocida por el valor universal de su paisaje urbano”, destacó Katia Borges, la titular del Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN), al agradecer el premio otorgado por la UNESCO, prosigue ANSA.

Sin embargo, como reflejo de la contradicción,  la iglesia local anunció la falta de recursos para cuidar al Cristo Redentor debido a que la crisis económica provocó que el gobierno dejara de otorgarle parte del dinero que se cobraba a los visitantes que llegaban al cerro Corcovado.

A raíz de esta situación, la Arquidiócesis de San Sebastián de Río de Janeiro, encabezada por el cardenal Orani João Tempesta, lanzó una campaña denominada “Amigos de Cristo, amigos de fe” con el fin de conseguir los recursos necesarios para la conservación del Cristo Redentor, así como del santuario.

La exhortación va más allá de los fieles, pues la imagen del Cristo Redentor no solamente es importante para Río de Janeiro, sino que representa un verdadero símbolo para Brasil.

Durante el lanzamiento de la campaña, Tempesta también rezó  por las dificultades que atraviesa Brasil y reafirmó su deseo de que desde lo alto del Corcovado sean “bendecidos todos los países, todas las ciudades, todas las familias, todas las personas”.

De esta manera, Río de Janeiro, un lugar paradisíaco y reconocido, enfrenta un nuevo desafío: nada más ni nada menos que la tarea de conseguir los recursos necesarios para conservar el patrimonio, aspecto que de plasmarse terminará provocando que el  famoso Cristo Redentor pueda seguir bendiciendo desde lo alto del cerro, tal cual pidió Tempesta, por muchos años más.  

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