Salud

Las “guerreras con polleras” que luchan contra el cáncer en Perú

Tejedores artesanales apoyan a estas pacientes oncológicas y promueven una tradicional costumbre de la mujer andina

Las “guerreras con polleras” que luchan contra el cáncer en Perú

Facebook Club de la Mama Cusco Contra el Cáncer

Mujeres de sonrisas amplias, llevan sus faldas bien puestas. En ellas no hay señales de dolor. La creatividad les ha devuelto la fe. Augusto Jancco y Anahí Plengue son los responsables de la esperanza que ahora viven estas mujeres, víctimas del cáncer de mama en la ciudad del Cusco, sierra del Perú.

“Me nace del corazón, así me siento cómodo. Desde pequeño soñaba con ayudar a quienes lo necesitan”, expresa el joven bordador socio de Walicha, empresa cusqueña que busca darle vida a la falda andina. Indumentaria fabricada por humildes tejedores de los pueblos de Urcos, Canchis y Chumbivilcas que ahora modelan en la pasarela de la vida, estas aguerridas féminas quienes no se cansan de luchar día con día.

Los sencillos artesanos hicieron fuerza común, para sostener a estas mujeres luchadoras, que ahora se han convertido en “guerreras con polleras”. Las integrantes del “Club de la mama” de la región Cusco, no se asfixian por cualquier problema.

Luchadoras con polleras

Sonia, Marisol, Marianella, Jobita, Fidela y la risueña niña Annie son pacientes oncológicas que exponen en sus cuerpos la identidad cultural de sus pueblos. Sus polleras andinas bordadas a mano se han convertido en sus mejores aliadas, para no caer en el dolor. Las manos de sencillos tejedores que buscan mantener el uso tradicional de esta prenda andina, se han propuesto también, rescatar las vidas de quienes ahora, modelan el legado cultural de sus ancestros.

Atraída por el lente de una curiosa cámara, la pequeña Annie con una sonrisa que refleja paz en el alma, modela los ondulantes hilos, que puntada tras puntada diseñan los artistas cusqueños en las polleras. Mientras que Sonia Mendoza, confiesa haber recibido una bendición al padecer de cáncer.

“Descubrí quienes son los que están a mi lado, aprendí que el cáncer es sólo una piedra que debemos superar, sin caernos”.

“Compramos toallas, pastillas, pomadas, sábanas, útiles víveres; con el dinero que obtenemos por la venta de estas prendas”. “Cuando los jóvenes cusqueños salen de su comunidad hacia Lima, al regresar desisten de usar sus polleras, buscamos rescatar sus faldas y devolverles la fe a las mujeres afectadas por el cáncer”, entusiasta comenta Augusto ante las cámaras de televisión.

Tejedores solidarios

Adquiridas fuera del país, estas verdaderas piezas de arte, que incluso lucen ahora como una de sus aplicaciones bordadas, un lazo rosado (símbolo de las mujeres que luchan contra el cáncer) llevan consigo una solidaria propuesta.

Las faldas multicolores están en venta. El Club de las Damas del Cusco constituido hace dos meses en la ciudad imperial, no cuentan con recursos para abrir más talleres que puedan autogestionar a estas mujeres, con los gastos propios de este mal.

“Quienes usan estas prendas se sienten conectados con el Perú”, explica Anahí encargada de promover esta ropa artesanal, que teje entre sus hilos el legado cultural de un pueblo. Usamos un algodón completamente orgánico, “nos hemos unido a una corriente mundial que fomenta el uso responsable de la moda”.

Para el joven tejedor resulta mágico entregar los insumos que las señoras guerreras necesitan, “es maravilloso sentir que realmente colaboramos con ellas y no con dinero directamente, sino más bien con lo que realmente necesitan”.

La organización de ayuda social que impulsa el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) en el Cusco, seguirá recibiendo a las pacientes afectadas por el cáncer de mama. Ellas reunidas buscarán nuevos espacios, para olvidarse de la enfermedad, aunque sólo sea por unas horas. Ahora que sabemos que al comprar ayudamos, miremos sus ofertas para pasar de lectores a promotores de esta ayuda solidaria.

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