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La cura accidental de la esclerosis múltiple

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A veces hay que dar un salto de fe para descubrir que las respuestas a nuestros problemas están ante nuestros ojos

Un equipo de investigación del Ottawa Health Research Institute, en Canadá, ha encontrado casualmente un tratamiento que podría suponer el punto y final de los afectados de esclerosis múltiple (EM), y podría haber sido gracias a un tratamiento contra el cáncer.

Los médicos que trataban a pacientes con leucemia y también EM descubrieron que, al extraer la médula ósea, eliminar las células cancerosas e inyectarlas de nuevo a los huesos, ofrecían un nuevo arranque al mermado sistema inmune. Después de este tratamiento se dieron cuenta de que los síntomas de EM ya no eran visibles.

No es un tratamiento sencillo, debido a algunos efectos secundarios bastante dramáticos y debilitadores, así que actualmente solo se ofrece a los que tienen una EM grave, pacientes que básicamente carecen de un sistema inmune en funcionamiento durante un periodo de tiempo. Dicho esto, el potencial es enorme si los médicos resuelven cómo hacerlo más seguro.

“Todo el mundo duda en usar la palabra que empieza por ‘c’, pero estos pacientes están curados”, afirma para Vox el científico veterano Michael Rudnicki, del Ottawa Health Research Institute en Canadá, que no participó directamente en la investigación.

“[Una de las pacientes del ensayo,] Jennifer Molson, estaba en silla de ruedas en un centro de rehabilitación, incapaz de trabajar. Ahora hace esquí, trabaja, se ha casado y tiene licencia para conducir. Creo que esta va a ser la nueva norma en el cuidado de EM progresiva”.

“Di un salto de fe”, contó Molson a New Scientist. “Sentí que me arrepentiría si no aprovechaba esta oportunidad”.

A veces todo lo que hace falta es dar un salto de fe para descubrir que las respuestas a nuestros problemas están delante de nuestros ojos. El desafío al que nos enfrentamos está en reconocer cuándo el Señor nos guía hacia un hallazgo profundo.

Te convertiré en una trilladora nueva y afilada, de doble filo. Trillarás las montañas y las harás polvo; convertirás en paja las colinas – Isaías 41:15

Rezamos para que estos investigadores continúen siendo una “trilladora” que haga polvo la “montaña” que es la esclerosis múltiple, y les damos gracias por darnos algo digno de toda nuestra admiración.

 

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