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El arte de la amistad: Siempre hay que dar el primer paso

La existencia de las almas gemelas no es tan rara como pensaba. Es maravilloso ser capaz de descubrir que en el mundo las hay bastantes. – Anne Shirley, Ana de las Tejas Verdes – L.M. Montgomery

El arte de la amistad: Siempre hay que dar el primer paso

Fot. Image via Stocksy

Fue algo, algo grande y envidiable. Desde que, con unos pocos años de edad, leí el libro Ana de las Tejas Verdes, soñé con encontrar a mi alma gemela, una como Ana.

Todos soñamos con una verdadera y gran amistad, pero la mayoría no tenemos ni idea de cómo encontrarla.

Mis amistades de la infancia fueron una maravilla: fuertes, y como entonces pensaba, de por vida. Pero, como de costumbre, terminaron con la infancia, o casi simultáneamente con el cambio de escuela. En nuevos lugares conoces nuevas personas y haces nuevas amistades. Pero cuando terminé mis estudios y “volé” por el mundo, me di cuenta de lo difícil que es encontrar amigos. Aquellos con los que se puede quedar a tomar un café o ir al gimnasio. Verdaderas almas gemelas – en lo bueno y en lo malo – las que van a disfrutar de mis éxitos y me abrazarán cuando lleguen los malos tiempos.

Después de innumerables conversaciones con las mujeres de todas las edades, entendí que no soy la única – ellas piensan y sienten lo mismo. Cuando terminamos de estudiar – nos casamos, tenemos hijos, comenzamos a trabajar – aumenta la cantidad de responsabilidades. Las reuniones con los amigos son cada vez menos frecuentes, y mantenernos siempre en contacto se hace cada vez más difícil.

Después de algún tiempo, nos damos cuenta de que la cantidad de nuestros amigos disminuye. Queremos cambiarlo, reunirnos para charlar, pero no tenemos idea de cómo hacerlo. ¿Cómo conciliar la amistad con las prisas de todos los días, con la ocupación constante y ganas de cumplir con los retos diarios?

Tranquilas, esto no es tan difícil. He aquí seis consejos que os ayudarán a encontrar a vuestra alma gemela, o simplemente a alguien con quien pasar un tiempo agradable.

Mira a tu alrededor…

Conocí una vez a Liz, quien me dijo que la primera persona con la que ella hizo amistad después de trasladarse a otro distrito de la ciudad fue el camarero, con quien hablaba mientras tomaba su café diario. “Puedes encontrar amigos en todas partes, sólo hay que buscarles”, – dijo. “Y, por supuesto, tienes que reunir el valor para entablar conversación. Entonces todo debería salir bien”.

Yo hago lo mismo. De esta manera hice amistad con mi profesor de gimnasia. Asistía a sus clases durante más de un año. Después empezamos a hablar, también a través de Internet. Primero sobre gimnasia y luego sobre la vida. Hace poco estuve en su boda.

Si no estás abierta a la gente, incluso en lugares que aparentemente son poco propicios para entablar contactos, puedes perder la oportunidad de encontrar una bella amistad…

Una vez que comiences a mirar a tu alrededor en busca de amigos, comienza por las personas que conoces, por las que ves todos los días. Tal vez no en todos vas a encontrar almas gemelas, pero… ¿quién sabe?

Haz un esfuerzo, por pequeño que sea, incluso a costa de tu comodidad

Conocer a alguien nuevo es una cosa. Mantener la amistad para no perderla, es otra cosa. Siempre hay que dar el primer paso, aunque se puede hacerlo de diferentes maneras. Hace algún tiempo empecé a chatear con Elizabeth. Después de un tiempo me di cuenta de que no sólo tenemos los mismos intereses, sino que pensamos igual, y en general, tenemos mucho en común.

A pesar de esto, me puse muy nerviosa cuando le di mis datos de contacto. Aún más, cuando me atreví a sugerir que sería bueno reunirnos a tomar un café de vez en cuando. Finalmente, cuando nos encontramos, le di las gracias y ella me dijo: “No es tan fácil encontrar amigos en la actualidad. No quería perder esta ocasión…”.

La historia de Morgana es distinta. Se trasladó con su marido a una ciudad desconocida, donde él consiguió su trabajo ideal. Buscando amigos participó incluso en tales actividades que en otras circunstancias nadie sería capaz de persuadirla para que se apuntara.

Incluso los talleres más absurdos, por ejemplo, de hornear galletas, fueron una oportunidad para luchar con su introversión y deseo de atrincherarse en casa.

Vale la pena conocer personas jóvenes y mayores, porque la amistad no tiene edad. Los ancianos pueden compartir su sabiduría y experiencia. Me di cuenta de ello. Una de las amistades más bellas que tengo es con una señora mucho mayor que yo. Siempre puedo contar con ella para que me escuche y me aconseje. Por otro lado, los amigos más jóvenes pueden confiar en mí y me deleita y rejuvenece su frescura.

Confía en tus instintos

A veces encuentras a alguien y es tan natural. Tenéis mucho de qué hablar. Lo mismo os hace reír y cada dos por tres decís – ¡igual que yo! Incluso si os veis la primera vez, os despedís como viejos amigos. Pero esto no siempre es tan sencillo. Varias veces, gracias a mis esfuerzos mayores o menores, fui capaz de conseguir que una relación informal u oficial se haya transformado en una cálida amistad.

Sin embargo, algunas veces y a pesar de todos mis esfuerzos, no funcionó.  Hasta que un día me di cuenta que no tengo que ser amiga de todos y no todos tienen que ser mis amigos, y sentí un alivio enorme. Incluso si tengo con alguien una estrecha relación – no siempre tiene que ser una amistad y que no hay que luchar por ella a toda costa.

Comprueba, si sentís lo mismo

La mayor fortaleza de mi amiga Molly es su sensibilidad. Cuando la conocí, sentí que entraba en su cerrado mundo. Le pregunté, como encuentra a los amigos y ella me dijo que ya durante la primera reunión investiga si lo que es importante para ella también es importante para la persona con la que está hablando. Estoy contenta de haber pasado la prueba.

Al igual que Molly me di cuenta de que cuando empiezas a contarle algo importante de tu vida a alguien, éste a menudo te cuenta algo de la suya. Es cierto que durante la primera reunión no le contamos a nuestro interlocutor la historia entera de nuestra vida, pero podemos contarle algo interesante para un buen comienzo…

Averigua qué es lo que quieres

Cuando buscas una amistad, debes saber lo que esperas de ella, qué amigos estás buscando y qué tipo de amiga puedes ser tú. Para casi todas las mujeres con las que he hablado, es importante determinar si alguien tiene carácter introvertido o extrovertido.

Algunos buscan personas con las que se puede hablar en serio sobre diversos temas, otros prefieren personas espontáneas para divertirse un rato. Es importante llevarse bien, porque cuanto mayor es la sensación de bienestar, mayor es la probabilidad de que nuestra amistad sobreviva.

Ten paciencia

La verdadera amistad rara vez nace en un momento. Incluso cuando promete ser la más grande, se necesita tiempo para llegar a conocer a alguien y dejarle que nos conozca. Trato de quedar o al menos hablar con mis amigos con bastante regularidad. Si alguien tiene algún problema o tiene que tomar una decisión importante, no me olvido de preguntarle por esto en la próxima conversación.

Nuevas amistades son siempre emocionantes y agradables. Pero sólo en las amistades que han resistido la prueba del tiempo hay algo especial. En ellas se comparten recuerdos de algunos momentos difíciles y de innumerables conversaciones. Tales relaciones se deben cuidar. Porque como oí una vez: la mejor medicina para la soledad es la amistad.

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