Iglesia

Que, tras la muerte de Fidel, “nada enturbie” la convivencia entre los cubanos

Las peticiones de la Iglesia católica en la isla

Que, tras la muerte de Fidel, “nada enturbie” la convivencia entre los cubanos

Anja Disseldorp-CC

Mediante un comunicado de prensa, firmado por el Secretariado General de la Conferencia de Obispos de Cuba, los prelados de la isla caribeña manifestaron su postura ante la muerte Fidel Castro.

Fechado en La Habana, el 28 de noviembre de 2016, dicen los obispos católicos de Cuba, que “al conocer la noticia del fallecimiento del Dr. Fidel Castro Ruz, quien fuera Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno, expresamos nuestras condolencias a su familia y a las autoridades del país”.

La relación de Fidel con la Iglesia católica fue, por lo menos, turbulenta, aunque mitigada por las visitas papales, en especial la de Juan Pablo II hacia 1998. Pero las constantes violaciones a la libertad religiosa pusieron en entre dicho la apertura del régimen al derecho humano fundamental de manifestar en público y en privado la fe.

Por ello, los obispos cubanos matizaron su mensaje: “Desde nuestra fe encomendamos al Dr. Fidel Castro a Jesucristo, rostro Misericordioso de Dios Padre, el Señor de la Vida y de la Historia y, a la vez, pedimos al Señor Jesús que nada enturbie la convivencia entre nosotros los cubanos”.

Sabedores de los momentos de turbulencia que enfrentará Cuba tras la muerte del que fuera su líder desde 1959, los prelados pusieron el futuro del país –ahora sin la sombra de Fidel Castro—“bajo el amparo de la Virgen de la Caridad del Cobre, Nuestra Madre y Patrona, “para que ella nos proteja y anime a trabajar juntos en orden a lograr el sueño por el que José Martí entregó su vida: ‘Una Patria con todos y para el bien de todos’”.

Mayor participación en la educación y en los medios

Por su parte, en la revista Palabra Nueva del arzobispado de La Habana, el nuevo arzobispo de esta circunscripción, Juan de la Caridad, hizo un llamado al gobierno cubano “a que conceda acceso al sistema educativo y mayor espacio en los medios de comunicación para llegar a más gente”.

El pedido lo hizo público por primera vez luego de que tomo posesión como arzobispo de La Habana, en reemplazo del cardenal Jaime Ortega, quien se retiró del ejercicio pastoral en mayo pasado.

En una entrevista, el arzobispo Juan de la Caridad declaró a la revista Palabra Nueva que la Iglesia “quiere tener escuelas o espacios en las escuelas, lo que también desea una parte considerable del pueblo”.

La Iglesia “desea tener parte activa y pública en la educación para las virtudes que quiten vicios y en el fomento de la concordia entre todos los cubanos, y quiere dialogar sobre todo esto o al menos paulatinamente“, afirmó el nuevo arzobispo de La Habana, quien insistió en que la Iglesia católica quiere tener “acceso a los medios de comunicación social de manera continua”.

En Cuba la prensa está desde los años sesenta bajo control estatal y solo la Iglesia tiene algunos modestos medios para la difusión de la fe en templos.