Sociedad

Iba ganando la final de la Copa Las Condes cuando recibió la peor noticia

La muerte del padre de la tenista Daniela Seguel impulsa la reflexión en Chile sobre primeros auxilios

Iba ganando la final de la Copa Las Condes cuando recibió la peor noticia

Dacoucou -cc

Para la chilena Daniela Seguel era un día muy especial en cuanto a su futuro profesional como jugadora de tenis. Estaba disputando la final de la Copa Las Condes en el Club de Tenis El Alba y ya había ganado el primer set cuando recibió la peor noticia.

Su padre, Jorge, que estaba en la tribuna observando con suma atención el encuentro, se desmayó y fue trasladado a un centro asistencial en un vehículo. Posteriormente se confirmó su fallecimiento debido a un paro cardiorrespiratorio.

La tenista, que atraviesa una excelente racha deportiva y es considerada una de las mejores en su país, fue golpeada durante en su ánimo a raíz de lo que aconteció. Se enteró en pleno partido y fue consolada por su rival.

La noticia se hizo eco rápidamente e inmediatamente comenzaron a llegar los mensajes de solidaridad por la situación vivida y por la pérdida de su padre.

Hasta el capitán chileno de la selección argentina de la Copa Davis, Daniel Orsanic, cuyo equipo al día siguiente se consagró campeón del torneo internacional por primera vez en su historia, tuvo el gesto de mandarle sus condolencias a Daniela.

“Te queremos mandar mucha fuerza de parte de todo el equipo argentino de Copa Davis. Sentimos mucho lo que pasó ayer, sabemos que eres una persona muy querida por todas las tenistas argentinas y sabemos que te van a apoyar mucho en este momento tan difícil”.

Siempre te acompañó tu padre y seguramente el verte haciendo lo que más te gusta lo llenaría de orgullo, así que creo que es importante quedarse con esa imagen también. Te mandamos un beso grande, mucha fuerza y sabes que en Argentina tienes mucha gente en quien apoyarte”, expresó el capitán.

Debate sobre primeros auxilios

Luego del impacto inicial que generó la noticia, comenzó la reflexión de parte de políticos, expertos y otros actores sociales.  Desde la propia clínica que recibió al padre de Daniela llegó la primera declaración polémica.

“No puedo decir que el paciente se hubiera salvado si hubiese recibido el trato adecuado, pero las personas que lo asistieron en ningún momento le practicaron reanimación activa, es decir, no se le aplicó un masaje cardíaco activo”, advirtió el doctor Rodrigo Iribarra, jefe de turno de la clínica, en diálogo con El Mercurio, quien agregó que el hombre “fue llevado en un vehículo no apto para transportar pacientes”.

“En espectáculos masivos debería haber desfibriladores automáticos. Según la familia, el paciente tenía patologías de diabetes e hipertensión. Llegó a Urgencias clínicamente fallecido”, agregó.

El propio médico aclara que es imposible determinar que una ambulancia hubiera salvado al padre de Daniela, pero deja entrever un aspecto que hasta el momento tiene vacíos en la legislación chilena.

Durante la realización de eventos masivos vinculados al deporte, salvo el fútbol, se hace prioritario revisar aspectos como la salud del público y de los protagonistas.

Según recuerda La Tercera, la ley 20.844 de alguna manera pone al resguardo ciertos derechos y obligaciones para asistentes y organizadores de espectáculos de fútbol profesional, pero no sucede lo mismo con deportes de menor entidad, como el tenis, en este caso.

Para el experto en emergencias Michel De L’Herbe, es prioritario que en Chile se forme una cultura de primeros auxilios. “Los centros que acogen público deben asumir su responsabilidad, más allá de lo que tiene que ver con el aspecto legislativo. El primer estándar que se debe cumplir es garantizar la seguridad de las personas. Eso es lo mínimo exigible”, dijo a La Tercera.

A Daniela ninguna ley humana podrá devolverle a su padre. No obstante, es momento de que su dolor sirva para seguir mejorando la legislación vigente y de que se puedan tomar medidas que permitan salvar la mayor cantidad de vidas posibles cuando se presenten estos momentos angustiosos.