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La vida de los coptos: los cristianos de Egipto que viven en tierra hostil

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Documental sobre cómo 10 millones de cristianos viven en un país de mayoría islámica

Se presenta en Barcelona la película “Walking next to the wall”, una película informativa, un documental que cuenta la historia de cómo vive una de las minorías más decisivas de Oriente Próximo: los cristianos de Egipto, los coptos.

Son 10 millones de cristianos que viven en un país de mayoría islámica y han sufrido una dura persecución en los últimos años. Fernando de Haro, director de la película ha conocido la situación de los coptos en El Cairo, en Alejandría, el desierto de Wadi Natrum y la ciudad de Mynia.

Viven en circunstancias muy difíciles y bajo la presión de un gobierno que no quiere que se den a conocer lo que está ocurriendo en el país. El documental ha sido grabado, a veces, mediante cámaras ocultas y muestra cómo los coptos viven en circunstancias muy variadas. 

En la película también se ofrece la opinión sobre este tema de altas personalidades de la vida egipcia como la vicepresidenta del Tribunal Constitucional Tahani el Gebali o Osama Abd, el presidente de la Universidad de Al Azhar, la universidad sunní más influyente del mundo.

Publicamos, a continuación el Editorial de PaginasDigital.es, portal web dirigido por Fernando de Haro, quien también dirige el documental:

"Walking Next to the Wall” es una producción española de la editora de este diario, N Medio. "Walking Next to the Wall" es un película dedicada a los coptos, los cristianos egipcios, que permite comprender la situación de los bautizados de la zona. No es una película sobre una extraña minoría, un exótico grupo que reza en la lengua de los faraones, objeto que puede satisfacer a los curiosos con cierto interés romántico hacia lo oriental. Es una película que recoge el testimonio de un pueblo que está siendo martirizado y que es decisivo para comprender los retos que tiene por delante la región, la posibilidad de que exista una sociedad plural dentro del mundo de mayoría musulmana.

Lo primero que llama la atención al espectador es la magnitud de la persecución. A pesar de lo sucedido en Iraq y en Siria, la situación de los cristianos de Oriente Próximo sigue siendo algo desconocido por la mayoría de los occidentales. Las masacres, la quema de iglesias, la discriminación es constante. Y se ha incrementado tras la caía de Mubarak porque los Hermanos Musulmanes robaron muy pronto la revolución de los jazmines. En la época otomana los cristianos estaban obligados a caminar pegados a la pared (walking next to the wall). Ahora vuelve a ser así.

Los testimonios recogidos en la película provocan la sorpresa ante la respuesta de aquellos que se ven privados de derechos fundamentales: en la mayoría de los casos no responden con violencia, pero no solo eso. Los coptos, a pesar de ser golpeados severamente, no ceden a la tentación de soñar con un mundo aparte dentro del mundo civil que les permita sobrevivir. Rechazan el gueto. Es un modo de responder, a pesar del sufrimiento, lleno de inteligencia y es lógico que surja la pregunta sobre su origen.

Al espectador se le hace evidente la torpeza con la que desde Occidente se mira a Oriente Próximo y a los cristianos de la región. La defensa de los derechos fundamentales no se puede hacer de un modo abstracto con la obsesión de aplicar el modelo de una democracia laicista u occidental. El patriarca católico en el documental, por ejemplo, deja claro que la actitud de Estados Unidos ha supuesto un grave error. Ibrahim Isaac Sidrak asegura: "Es cierto que Sadam era un dictador, pero los estadounidenses tienen que dar explicaciones sobre lo que han hecho en Iraq. El país está dividido, sufre una guerra civil y los cristianos prácticamente han desaparecido".

Escuchar a las periferias puede acabar con muchos clichés. Desde luego a los espectadores de "Walking next to the Wall" les queda claro que no hay una guerra del islam contra los cristianos. En la película Osama Abd, el rector de Al Azhar, la mezquita y la universidad que sirven de referencia para todos los musulmanes sunníes, deja claro que el islam, el verdadero islam, no puede perseguir a los cristianos. La guerra es entre los musulmanes y los terroristas.

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