Aleteia

Defender la libertad religiosa en el mundo, pide el cardenal Dolan

© A MAJEED / AFP
Comparte
Comenta

En su último discurso como presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos

En su último discurso como presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, hizo un llamado a los prelados del país para continuar el compromiso en favor de los cristianos perseguidos a causa de su fe alrededor del mundo. El purpurado pidió dar a conocer el "gran sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas con todos los medios a nuestra disposición". Su alocución tuvo lugar el pasado 11 de noviembre, durante la apertura de la asamblea plenaria de otoño de los prelados estadounidenses.
 
"Vivimos en lo que debe reconocerse como, en palabras del beato Juan Pablo II, una nueva era de mártires", describió el cardenal Dolan. Según estudios citados por el arzobispo, más de un millón de creyentes han sido asesinados en los 13 primeros años del siglo XXI, "simplemente por su creencia en Jesucristo. Ya un millón en un siglo que aún es joven".

La tragedia padecida por los cristianos en Oriente Medio
 
El cardenal destacó el drama de los cristianos que habitan la región de Oriente Medio, donde se ve amenazada la supervivencia de cualquier tipo de presencia cristiana en varios países. Los ejemplos de persecución y violencia excesiva "no pueden dejarnos a nosotros, quienes somos bendecidos por vivir en paz y con algún sentido de seguridad, indiferentes o inactivos", exhortó el purpurado.
 
"La catástrofe humanitaria que se ha desarrollado en Siria ha estado cerca de nuestros corazones en los últimos meses", afirmó el arzobispo, quien recordó la unidad de la Iglesia universal con la Iglesia de Siria, expresada en la solidaridad y la oración convocadas por el Papa Francisco para buscar el final del conflicto.
 
"Nosotros como obispos, como pastores de una de las comunidades de fe más ricamente bendecidas en el planeta" agregó el cardenal Dolan, "como pastores que han hablado con unidad entusiasta en defensa de nuestra propia libertad religiosa, debemos convertirnos en abogados y campeones para estos cristianos cuyas vidas literalmente penden de un hilo".
 
Testimonio en favor de la Iglesia perseguida
 
El purpurado sugirió hacer el examen de conciencia aconsejado por el Pontífice sobre el compromiso personal con los cristianos perseguidos, y propuso preguntarse si los padecimientos de los cristianos perseguidos son sentidos como los de miembros de la propia familia, si la entrega de la vida de un cristiano por su fe realmente toca el propio corazón o si diariamente se ora por los creyentes que sufren persecución. Estas preguntas, afirmó, pueden ser respondidas no sólo individualmente sino también de forma colectiva.
 
"Somos obispos no sólo para nuestras diócesis, no sólo para nuestra nación, sino para la Iglesia universal", concluyó el cardenal Dolan. "Que todos los mártires benditos, ancestrales y nuevos, oren por nosotros, mientras tratamos de ser confesores de la fe".
 
Con información de la USCCB.

Artículo publicado originalmente por Gaudium Press 

Temas de este artículo:
eeuulibertad religiosa
Newsletter
Recibe Aleteia cada día